El acantilado sobre el que se asientan las galerías es un libro abierto de millones de años. Sus estratos, pliegues y materiales cuentan la historia geológica del litoral vasco y permiten comprender cómo se ha modelado este paisaje a lo largo del tiempo.
En Punta Begoña, la geología no es solo un elemento del entorno: es una herramienta educativa. Las visitas paisajísticas y los programas escolares permiten observar de cerca procesos como la erosión marina, la formación de areniscas o la dinámica del Cantábrico.
El paisaje se convierte así en un aula al aire libre, donde ciencia y naturaleza se encuentran.