Cuando el magnate Horacio Echevarrieta optó por emplazar en Punta Begoña un edificio imponente que actuara como carta de presentación ante la burguesía de principios del siglo XX, no fue casual.
Punta Begoña se erige hoy frente a la principal entrada a Bizkaia por mar. Una posición estratégica que lo ha sido a lo largo de la historia: