Y, a pesar de la compleja historia a través de los siglos, si algo caracteriza a Punta Begoña es su presencia en la memoria de las y los getxotarras. Quienes, de manera espontánea, se han «colado» para descubrir sus secretos o se han reunido para compartir los suyos.
Toda esa memoria social ha sido objeto de investigación y estudio, por parte del equipo de historiadores, arquitectos, periodistas y arqueólogos, de la Cátedra UNESCO de Paisajes Culturales y Patrimonio. Fruto de este trabajo, la Fundación cuenta con un nutrido centro documental y repositorio de la memoria reciente de este municipio, con centenares de documentos y decenas de entrevistas que devuelven la vida al monumento por medio de los recuerdos.
Y quienes, hoy en día, esas mismas personas son quienes continúan formando esta memoria, al debatir en las charlas y reuniones que acoge Punta Begoña, visitar las exposiciones artísticas, acudir a los conciertos y performances, disfrutar de la danza y los coros, escuchar las sesiones de radio, y, sobre todo, visitar los cambios que cada día generan una nueva historia que contar.